INICIO DE LA FILOSOFIA
a importancia de Gadamer en el desarrollo filosófico de la segunda mitad de este siglo es ya un hecho reconocido. Su influencia sobre diversos campos del conocimiento -de forma especial en los estudios de hermenéutica literaria- ha sido muy amplia. Discípulo de Martin Heidegger, Gadamer ha logrado, en su ya larga trayectoria, trazar los límites filosóficos de un campo que se ha revelado como axial en la crisis del pensamiento de este siglo: la hermenéutica. Cuando el pensamiento se vuelve sobre sus principios para proceder a la revisión de lo tenido por obvio, la hermenéutica pasa a ocupar un lugar predominante dentro del equilibrio general de todas las disciplinas. Preguntarse no tanto por la posibilidad del conocimiento, sino por la forma del conocer o, si se prefiere, por el fenómeno de la comprensión, que está en su base. En su monumental obra Verdad y método, Gadamer escribía: "La conceptualidad en la que se desarrolla el filosofar nos posee siempre en la misma medida en que nos determina el lenguaje en el que vivimos. Y forma parte de un pensamiento honesto el hacerse consciente de estos condicionamientos previos. Se trata de una nueva conciencia crítica que desde entonces debe acompañar a todo filosofar responsable, y que coloca a los hábitos de lenguaje y pensamiento, que cristalizan en el individuo a través de su comunicación con el entorno, ante el foro de la tradición histórica a la que todos pertenecemos comunitariamente" (Verdad y método (vol I); Salamanca, Ediciones Sígueme, 4ªed. 1991. p. 27).
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